Elisabeth Frink

Nacida en 1930, Elisabeth Frink fue una escultora británica cuya obra exploraba la fuerza y la vulnerabilidad tanto de la humanidad como de la naturaleza.

El padre de Frink sirvió como oficial en la Real Guardia de Dragones, y ella pasó su infancia cerca de una base de la Fuerza Aérea Real en Suffolk. Frink tenía solo nueve años cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y los horrores de la guerra tuvieron un impacto duradero en su obra artística.

Entre 1947 y 1953, estudió en la Escuela de Arte de Guildford y en la Escuela de Arte de Chelsea, donde tuvo como tutores a Bernard Meadows y Willi Soukop, entre otros. Allí, Frink comenzó a realizar esculturas de yeso de hombres y animales, que más tarde describió como «unas figuras góticas y apócrifas muy extrañas, muy sombrías».

Una de estas esculturas, Bird, se convirtió en el primer gran éxito de Frink y fue adquirida por la Tate cuando ella solo tenía 22 años. Se dio a conocer como parte del movimiento escultórico británico de la posguerra conocido como «Geometría del Miedo» —un término acuñado por el crítico Herbert Read para referirse a los escultores cuya obra reflejaba las inquietudes de un mundo de posguerra—.

A principios de la década de 1960, Frink ya se estaba dando a conocer por sus esculturas de la figura masculina. Con obras como First Man (1964), exploró el heroísmo del hombre, pero también su vulnerabilidad. Frink solía utilizar superficies texturizadas y carne al descubierto para resaltar los horrores de la guerra.

Además de estas figuras, Frink era muy conocida por sus esculturas de animales, en particular de aves y caballos. Atribuía a su infancia en el campo el haberle inculcado el amor por la vida silvestre. Al igual que con sus figuras masculinas, las esculturas de animales de Frink exploraban la tensa relación entre depredador y presa.

Las esculturas de Frink se encuentran por todo el Reino Unido y más allá, desde Warhorse (1991) en Chatsworth House, en Derbyshire, hasta el Eagle Lectern (1962) en la catedral de Coventry. El «Eagle Lectern» se fundió en una edición de cinco ejemplares; uno de ellos fue adquirido para el monumento conmemorativo del presidente John F. Kennedy en Dallas (Texas) en 1964, y un segundo se vendió en Christie’s en noviembre de 2018 por 440 750 libras esterlinas. La última obra de Frink fue el «Risen Christ» de la catedral de Liverpool, instalado justo antes de su muerte en 1993.


Dame Elisabeth Frink, R.A. (1930-1993)

Running Man (Front Runner)

Dame Elisabeth Frink, R.A. (1930-1993)

Larger lying down horse