A lo largo de su dilatada carrera, Giorgio de Chirico forjó un lenguaje propio y único. Recurriendo a una serie de motivos enigmáticos —desde arcadas vacías y estatuas clásicas hasta un guante de goma rojo—, las pinturas de de Chirico captaban una tensión atmosférica e inquietante que parecía extraída de un mundo onírico. El artista, que se definía a sí mismo como un «outsider», fue un inconformista creativo cuya estética inclasificable resultó fundamental para el surgimiento de la vanguardia parisina y, en particular, del surrealismo.
Nacido en 1888 de padres italianos afincados en Grecia, de Chirico asistió al Instituto Politécnico de Atenas y tomó clases de dibujo por las noches; más tarde estudió en la Akademie der Bildenden Künste de Múnich. Durante los años siguientes se trasladó con frecuencia, primero por Italia y luego a París.
En términos generales, las obras creadas durante los años que el artista pasó en la capital francesa se consideran entre las más importantes de su carrera, entre las que destacan El enigma de una tarde de otoño, La canción del amor y El enigma de un día. Las obras de esta época se expusieron en el Salon d’Automne de 1912 y 1913, así como en el Salon des Indépendants de 1913 y 1914.
Inspirado en parte por las obras de Max Klinger y Arnold Böcklin —artistas que combinaban lo fantástico con lo cotidiano—, De Chirico también jugó con yuxtaposiciones incongruentes para crear mundos misteriosos y seductores que parecen totalmente ajenos a la realidad. El suyo era un lenguaje arraigado en la originalidad: como escribió Guillaume Apollinaire, a quien de Chirico había conocido en París: «El arte de este joven pintor es un arte íntimo e intelectual que no tiene nada en común con el arte de los pintores que han surgido en los últimos años».
El estallido de la Primera Guerra Mundial obligó a de Chirico a regresar a Italia, donde conoció a Filippo de Pisis y a Carlo Carrà, con quienes fundó la Scuola Metafisica, o Escuela Metafísica, en la que se combinaban la fantasía y el realismo. Aunque siguió desarrollando los temas que llevaba tiempo explorando, durante la década de 1920 De Chirico también se inspiró en la Antigüedad y el Renacimiento, llenando sus lienzos de desnudos y arquitectura de inspiración clásica.
En los años siguientes, realizó exposiciones individuales en diversas galerías internacionales y participó en la Bienal de Venecia de 1924, la V Trienal de Milán y la III Cuadrienal de Arte Nacional de Roma, entre otras. Además de pintar, De Chirico diseñó la escenografía y el vestuario para la producción de Sergei Diaghilev de Le Bal, así como para otras óperas y ballets, e ilustró varios textos, entre ellos Le Mystère Laïc – Essai d’étude indirecte, de Jean Cocteau. Paralelamente a su práctica visual, escribió críticas, reseñas, novelas, poemas y obras de teatro.
De Chirico siguió explorando a lo largo de su carrera varios motivos de su obra metafísica, entre ellos el gladiador y el maniquí, y trabajó y expuso a nivel internacional durante el resto de su vida. De Chirico falleció en 1978 a la edad de 90 años.
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Il Ritornante
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Composition métaphysique
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Ettore e Andromaca
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Les Tragédiens d’Eschyle
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia (Mercurio e i metafisici)
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Mobili nella valle
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Trovatore
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Natura morta su un tavolo
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Le Muse inquietanti
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Ruines Étranges (Contemplatori di rovine)
Giorgio De Chirico (1888-1978)
L'amore del mondo
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Il trovatore
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Ettore e Andromaca
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Il trovatore
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Il Trovatore
Giorgio de Chirico (1888-1978)
I Vaticinatori
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Ettore e Andromaca
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Le muse inquietanti
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Intérieur forestier (Ovvero, équinoxe)
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Le Muse Inquietanti (The Disquieting Muses)
Giorgio de Chirico (1888-1978)
La nostalgia dell'infinito
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d’Italia con fontana
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Cavalli in riva al mare
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Il trovatore
Giorgio de Chirico (ITALY, 1888-1978)
Sgombero su piazza d’Italia
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Malinconia torinese
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Le muse inquietanti
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Piazza d'Italia con Arianna
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Le figlie di Minosse (Scena antica in rosa e azzurro II)
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Il trovatore
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Colonne e foresta nella stanza (Temple et forêt dans la chambre)
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Sgombero su piazza d’Italia
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Ettore e Andromaca
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Muse inquietanti
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia con uomo politico
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia con Arianna
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Piazza d'Italia
GIORGIO DE CHIRICO (1888 - 1978)
Il gioco dei balocchi (The Game of Toys)
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Gli archeologi
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Nell'arena
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Trovatore
Giorgio De Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia con Arianna
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Gentiluomo in villeggiatura
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Una camera nel museo
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Oreste e Pilade
Giorgio de Chirico (1888-1978)
Piazza d'Italia
GIORGIO DE CHIRICO (1888-1978)
Interno metafisico con officina