Three gavels are displayed, two wooden and one metallic, arranged on a white background.
Biblioteca de ayuda para subastas

¿Qué es un mazo de subasta?

Un mazo de subasta es el pequeño martillo de madera que el subastador utiliza para señalar que la puja ha concluido. El golpe del mazo sobre el atril indica que se acepta la puja más alta o que el lote queda sin adjudicar, y es símbolo de autoridad e irrevocabilidad durante el proceso de subasta.

¿Cuál es el origen del mazo?

En inglés, el mazo se conoce como "gavel", un término que procede del vocablo en inglés antiguo "gafol", que significa tributo o renta.

Antes de la incorporación del mazo a las subastas, en ocasiones el subastador encendía una vela y las pujas permanecían abiertas mientras la llama siguiera encendida. Con la creciente estructuración de las subastas en el siglo XVIII, el mazo comenzó a aparecer con mayor frecuencia como instrumento para abrir la puja, solicitar las últimas ofertas y cerrar oficialmente la venta.

Cuando James Christie, el fundador de Christie’s, comenzó a dar un aire de teatralidad a las subastas, el mazo pasó a desempeñar un papel fundamental. En la caricatura de Robert Dighton The Specious Orator de 1794, aparece representado en el atril con el mazo en la mano.

¿Qué papel desempeña el mazo en una subasta?

Mientras está desarrollándose la puja por un lote, el subastador mantiene el mazo en alto. Cuando la puja concluye, el subastador golpea el atril con él para anunciar que el lote ha sido adjudicado al mejor postor o, en su defecto, se retira, que quiere decir que no ha alcanzado el precio de reserva y queda sin vender.

Pese a su pequeño tamaño, el mazo es un símbolo de poder en el ámbito de las subastas que evoca orden y autoridad y confiere un aire ceremonial al acto.

Fuera del mundo de las subastas, los mazos siguen empleándose a día de hoy en las cámaras legislativas y en los tribunales de EE. UU. para abrir las sesiones y llamar al orden.

¿De qué material está hecho un mazo?

Por lo general, los mazos de subasta se elaboran con maderas nobles, como el arce, el roble o el nogal. Estos materiales de alta calidad se seleccionan por su durabilidad y por el sonido nítido y resonante que producen al ser golpeados.

En resumen

El mazo es una herramienta esencial para los subastadores y un símbolo de tradición, solemnidad y autoridad. En una subasta, el golpe del mazo supone el cierre definitivo: la puja más alta ha sido aceptada y el lote ha sido adjudicado, o ha sido retirado y queda sin vender.

Para conocer toda la información sobre los términos relacionados con las subastas, consulte nuestro glosario de subastas completo.