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拍品 73PROPIEDAD DE UNA FAMILIA ARISTOCRÁTICA
LOTES 73 - 94
REALISMO CONTEMPORÁNEO ESPAÑOL
El Realismo se encuentra muy vinculado a la tradición de nuestro arte, que de algún modo se vio ensombrecido con la llegada de las vanguardias y la ruptura de las barreras de expresión que ésta supuso. El Realismo español ha evolucionado desde el fin de la Guerra Civil, en un giro sutil y lineal, donde se pueden diferenciar tres épocas distintas.
Los realistas de primera generación, son los nacidos en torno a los años 40, su obra se encuentra inmersa en un mundo íntimo y familiar, donde todavía resuena el eco de la Guerra Civil. En esta generación lo esencial no es la mera representación de un objeto o una persona, sino que trasciende éstos mismos para llegar a descubrir su esencia. Se establece una relación psíquica entre lo representado y quien lo representa. En la mayoría de los artistas se hace referencia, en su obra inicial, a una circunstancia social que se daba en la España de entonces, la urbanización acelerada, producida por el éxodo del campo a la ciudad. En este grupo podríamos englobar a María Moreno, su marido Antonio López García y a Isabel Quintanilla, casada con Francisco López Hernandez. No podemos olvidar a la sevillana Carmen Laffón, que con su mirada ensimismada de lo más cercano y lo más íntimo nos muestra la poesía de las cosas. En sus obras hay una voluntad de captación del instante, la fugacidad del tiempo y la esencia de la mirada superan la simple reproducción de lo observado. Mencionar también a Luis Marsans formado fuera de España, su fijación por los objetos trasciende el espíritu de lo representado.
La segunda generación trabaja en torno a 1970. Su formación ha sido más internacional y conocen el Hiperrealismo norteamericano, el Realismo fantástico y fotográfico y el Pop. Algunos de sus representantes más destacados han pasado por fórmulas distintas antes de llegar al realismo, como es el caso de Eduardo Naranjo, José María Mezquita y a Daniel Quintero cuya obra bebe de esta vertiente internacional.
La temática va cambiando de una generación a otra, al igual que el tratamiento de la realidad, así disfrutamos de la nostalgia del paisaje vivido en las obras de Clara Gangutia o el mundo de pesadilla particular de José Hernéndez.
Por último cabe destacar los nacidos a finales de los años 50 y principios de los años 60. Estos artistas comienzan a exponer en los años 80 y su obra persiste en el espíritu de la tradición y pone de manifiesto la solidez del Realismo español, con una extremada calidad técnica y la elección de algunos temas que nos ponen en relación con la primera generación. En este periodo destaca la habilidad del dibujo de José Manuel Ballester y el especial tratamiento de los tejidos y recipientes en los bodegones de Gerardo Pita.
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REALISMO CONTEMPORÁNEO ESPAÑOL
El Realismo se encuentra muy vinculado a la tradición de nuestro arte, que de algún modo se vio ensombrecido con la llegada de las vanguardias y la ruptura de las barreras de expresión que ésta supuso. El Realismo español ha evolucionado desde el fin de la Guerra Civil, en un giro sutil y lineal, donde se pueden diferenciar tres épocas distintas.
Los realistas de primera generación, son los nacidos en torno a los años 40, su obra se encuentra inmersa en un mundo íntimo y familiar, donde todavía resuena el eco de la Guerra Civil. En esta generación lo esencial no es la mera representación de un objeto o una persona, sino que trasciende éstos mismos para llegar a descubrir su esencia. Se establece una relación psíquica entre lo representado y quien lo representa. En la mayoría de los artistas se hace referencia, en su obra inicial, a una circunstancia social que se daba en la España de entonces, la urbanización acelerada, producida por el éxodo del campo a la ciudad. En este grupo podríamos englobar a María Moreno, su marido Antonio López García y a Isabel Quintanilla, casada con Francisco López Hernandez. No podemos olvidar a la sevillana Carmen Laffón, que con su mirada ensimismada de lo más cercano y lo más íntimo nos muestra la poesía de las cosas. En sus obras hay una voluntad de captación del instante, la fugacidad del tiempo y la esencia de la mirada superan la simple reproducción de lo observado. Mencionar también a Luis Marsans formado fuera de España, su fijación por los objetos trasciende el espíritu de lo representado.
La segunda generación trabaja en torno a 1970. Su formación ha sido más internacional y conocen el Hiperrealismo norteamericano, el Realismo fantástico y fotográfico y el Pop. Algunos de sus representantes más destacados han pasado por fórmulas distintas antes de llegar al realismo, como es el caso de Eduardo Naranjo, José María Mezquita y a Daniel Quintero cuya obra bebe de esta vertiente internacional.
La temática va cambiando de una generación a otra, al igual que el tratamiento de la realidad, así disfrutamos de la nostalgia del paisaje vivido en las obras de Clara Gangutia o el mundo de pesadilla particular de José Hernéndez.
Por último cabe destacar los nacidos a finales de los años 50 y principios de los años 60. Estos artistas comienzan a exponer en los años 80 y su obra persiste en el espíritu de la tradición y pone de manifiesto la solidez del Realismo español, con una extremada calidad técnica y la elección de algunos temas que nos ponen en relación con la primera generación. En este periodo destaca la habilidad del dibujo de José Manuel Ballester y el especial tratamiento de los tejidos y recipientes en los bodegones de Gerardo Pita.
Eduardo Naranjo (Badajoz, 1944)
Un día en la playa del Mar Menor
成交價
EUR 114,000